Círculo seguro de sanación para mujeres Zapotecas de Unión Hidalgo

Querida comunidad,Durante nuestro más reciente encuentro de mujeres en Ranchu Gubiña (Unión Hidalgo, Oaxaca), una comunidad zapoteca, creamos un espacio de cuidado y escucha segura para quienes atraviesan situaciones agotadoras y dolorosas relacionadas con el cuidado de sus hogares y familias. Fue un momento para pausar, escucharnos y acompañarnos desde nuestras experiencias compartidas, reconociendo que el cuidado que brindamos a otras personas muchas veces deja poco espacio para cuidarnos a nosotras mismas.Se hizo evidente que la sabiduría de nuestras abuelas sigue viva: su conocimiento sobre las plantas medicinales ha sostenido la salud de generaciones de mujeres. Esta memoria colectiva nos recuerda que el cuidado también es conocimiento, un saber que se transmite, se practica y se protege dentro de la comunidad.Estas reflexiones surgieron durante el Círculo de Aprendizaje de Herbolaria para la salud sexual y reproductiva, guiado por la Dra. Cinthia. Juntas hablamos sobre el papel central que tienen las plantas medicinales en nuestras vidas y sobre cómo, aunque reconocemos las plantas de nuestras comunidades y sus propiedades curativas, muchas veces estamos tan desconectadas del cuidado de nuestros propios cuerpos que olvidamos nutrirlos. La Dra. Cinthia nos acompañó a través de los tres pilares del autocuidado: físico, emocional y espiritual. Mediante un ejercicio de mapeo corporal, en el que identificamos los lugares donde cargamos dolor constante, reflexionamos sobre cómo, para las mujeres cuidadoras, el cuerpo suele guardar muchas de las cargas que sostenemos en la vida cotidiana.

El encuentro reveló una necesidad profunda entre las mujeres de contar con espacios seguros donde puedan hablar, escucharse y reconocerse unas en otras. Para muchas, estos círculos son un recordatorio de que no estamos solas en los desafíos del cuidado, la salud y la vida diaria. También reflexionamos sobre cómo las plantas, y nuestras respuestas a sus aromas, pueden ayudarnos a comprender mejor lo que nuestros cuerpos necesitan y a reconectar con formas de cuidado que han estado presentes en nuestras comunidades desde hace mucho tiempo.Durante el encuentro, la Dra. Cinthia compartió:“Cuando inicié el taller, hice una pregunta al grupo. Muchas mujeres ya conocían algunas plantas y remedios. Varias estaban atravesando la menopausia y buscaban acompañamiento en esta etapa de vida. Otras mencionaron la depresión y la tristeza como emociones que querían trabajar. Al presentarse, me di cuenta de que ya había un trabajo previo alrededor de la menopausia. Tenían prácticas como mirarse al espejo y afirmarse que se aman. Me dio gusto ver que ya existía una conciencia sobre el autocuidado y el amor propio.”Una de las participantes compartió que en este momento de su vida se sentía profundamente aislada, y que en estos espacios de encuentro pudo encontrar consuelo. Este círculo de aprendizaje también nos permitió desarrollar nuevas habilidades colectivas para producir nuestras propias medicinas a base de plantas, fortaleciendo al mismo tiempo el interés del grupo por reconocernos como agentes de autocuidado colectivo.Agradecemos profundamente a la comunidad de GlobalGiving por seguir acompañando los sueños de las mujeres que habitan el Istmo de Tehuantepec. Su apoyo hace posible que estos espacios existan y que los saberes de nuestras comunidades sigan floreciendo. 🌿✨

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